SUEÑOS BAJO AGUA
Era u na tarde cualquiera, de tránsito y gente, luces y sombras, Y nadie lo esperaba. A nadie les avisó. El agua cayó como el diluvio, la gente quedó presa en sus coches, desesperada ante su trágico final. El agua lo cubrió todo, ahogando sueños y esperanzas, enterrando a grandes y pequeños, perdiendo prácticamente todo. Después quedó la desolación, la rabia y el desconcierto, ante el paisaje de barro y muerte, resultado de la tempestad. Gente sin familias ni casas, caminos que ya no son caminos, cuerpos bajo el agua. No llega la ayuda, el aire huele a podrido y el alma grita de dolor. El clamor de los valencianos se oirá, por mucho tiempo. EN MEMORIA DE LAS MILES DE VÍCTIMAS DE LA DANA EN VALENCIA, NI OLVIDO NI PERDÓN.